Savi Ric, viendo dónde me encontraba, me comentó que una tía suya vive aquí, Marie Pilar Ric, hija de José Ric, hermana del Grande Salvador Ric Darné. Realizados los arreglos, nos encontramos hoy y fui desbordado por su simpatía y memoria.
Me contó cómo su familia atraída por Don Salvador y Doña Maria, habían vendido todo y se trasladaron a Santa Cruz. Me contó las experiencias vitales vividas en La Esperanza, en el inicio de la década de los 60… El trabajo cañero de su tío, que terminaba siendo un personaje de lo Real Maravilloso por las ocurrencias de su existencia; que recordaba la aventura que había tenido de subir el Cristo Redentor en el lugar que está ahora, de las dificultades por las que pasaban los zafreros por las condiciones humanas y del clima; que al final, debieron volver a empezar de nuevo en Toulouse. Y conocí la historia del combatiente de la Guerra Civil española que a sus 18 años debió pasar 5 años preso en un campo de concentracion alemán, recuperado en el documental «España una, Portugal cero, memorias de un prisionero de guerra»; me contó del parecido físico entre ambos hermanos, y cómo su padre siempre conservó el buen genio y la picardía.
Recuperé mi propia historia de La Esperanza, aprendida de escucharla en voz de mi hermano Rony Vaca Pereira Bravo, Victor Hugo Kay Vaca y su familia entrañable; de Fernando Ibáñez Murillo y el afecto de la suya, y me dejé atropellar por la presencia que acompañó el diálogo allá, en Toulouse, con Don Waldo y Mami Nelly y Tía Chinga y Tía China y Jorge, Chica, Guido. Don Hugo y Doña Muty, Anelise, Rosario… Don Ruddy, Doña Blanca, Mayté, Chico, Alejandro… A Héctor, Darwin, Salvador, Yoyo Juan Jose Ric…
Se me vino la canción de Rony, La Esperanza, la voz de Don Salvador recitando poemas de Machado en un recital en la Casa de la Cultura, en el prólogo que le escribí a su primer libro… Qué hermoso que fue todo. Así funciona la mente.
Gracias Savi!
Aquí el video:



