Otro de los cuestionamientos de fondo tiene relación con las investigaciones del especialista Carlos Hugo Molina, columnista de este diario, quien ha estudiado las tendencias poblacionales a partir de los últimos censos realizados en el país. Asegura Molina que, según las proyecciones de esas cifras, al menos el 75 por ciento de la población boliviana vive hoy en 30 municipios urbanos, en tanto que apenas el 25 por ciento habita en los restantes municipios del área rural. Lo aberrante es que las áreas urbanas tienen el 40 por ciento de los diputados establecidos en las circunscripciones electorales, mientras que las áreas rurales están sobrerrepresentadas con un 60 por ciento de los diputados. Es decir, en el país hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, y no es cierto que un ciudadano sea igual a un voto.