…como en su tiempo lo fueron tu padre, el mítico guerrerro del Chaco Carmelo Cuéllar Jiménez y el testimonio viviente de Chiquitos, mi tío, Plácido Molina Barbery.
Agradezco a la vida tus enseñanzas y el abrirme, de nuevo el mundo mágico de Magdalena y el Beni. Ahí está el testimonio de mi afecto. Con cada viaje, te admiro más.




