La sociedad y el Estado boliviano, nos resistimos a reconocer la responsabilidad de vivir en ciudades, debatiendo como antitético y confrontacional lo urbano y lo rural. La legítima construcción ideológica y electoral de lo «originario indígena campesino», así, sin comas que separen las categorías y como si fueran una unidad, han paralogizado la consciencia nacional, anatemizado la creatividad y debilitado la construcción de una sociedad más equitativa. El resultado se expresa con la agudización de la brecha de desigualdad, el incremento de la marginalidad y el aliento de la migración.
Vos, tozudo, firme, gigante, seguís reflexionando a la consciencia colectiva la necesidad de hacer las cosas de otra manera. Ahí están tus investigaciones, libros, artículos, entrevistas, todas, con una coherencia y contundencia admirable, a veces, lacerante.
Tengo la sensación que estamos empezando a cambiar colectivamente gracias a tu voz que clama en el desierto… Seguí, por favor, te necesitamos sonrientemente augural para no perder la esperanza.
(Magistral: que destaca por su perfección y relevancia dentro de su género porque está hecho con maestría.
Anatemizar: reprobar o condenar una cosa o a una persona
Paralogizar: persuadir con discursos falaces y razones aparentes.
Lacerante: dolor agudo o punzante
Augural: alusivo a los adivinos, chamanes y clarividentes y a su vez al agüero, presagio, augurio, predicción, vaticinio y pronóstico)




